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PHIL MULLOY: UNA APRECIACIÓN
por Richard Meltzer
Bien, para empezar, me parece que Phil Mulloy es el animador más
entretenido
"interesante"
"atractivo"
por no mencionar el más visceralmente divertido desde
Oh, Tex Avery
¿de acuerdo?
Sus obras son primitivas en el mejor sentido del término,
y no me refiero a "neo"-primitivismo: quiero deceir
que son tan primitivas como los Three Stooges. ¿Simples?
¿Básicas?... Son como una versión de Sam
Beckett en figuras de palitos.
Phil también es un tipo al que le gusta flirtear con vulgaridad
más pura, y no refiero a esa imagen puritana como la que
podrían dar las películas de Peter Greenaway, por
ejemplo. La vulgaridad pura, como la de los Trashmen ("Surfin'
Bird"), Sam the Sham ("Wooly Bully") o Bobby Bittman
(¿le recordáis?), no es nada fácil de encontrar,
¡nada, nada, nada!
Y lo mismo podría decirse
de su compañera de equipo, lo puramente infantil. Y si
creéis que me refiero a Beavis y Butthead, con sus infantilismos
prefabricados, yo os diré ¡PUAJ!: no son más
que un par de jóvenes desilusionados de mierda
eso
sí, jovenes maudits, si así lo preferis. En lo que
hace Phil Mulloy no hay sitio para jóvenes desilusionados.
No, gracias.
Pero cuando hablamos de cacapedotetaculopis, por no mencionar
las pústulas, la basura y la escoria, P.M. es un faro en
la noche. ¿Los chicos de Ubu? Comparados con él,
son un puñado de estetas salidos de la historia de arte,
artistas yupis de la performance, oportunistas dadá. ¡Aficionados!
Luego tenemos el consumado RITMO de su trabajo. El paso y la secuencia
de su lo que sea a su siguiente lo que sea. Buena parte de la
acción parece improvisada, o puede que ésa no sea
la palabra correcta, uh, o el concepto correcto. No parece improvisado
en el sentido que lo será una sesión de jazz. (La
animación no es una creación instantánea.)
Se trata más bien de un AD HOC constante
¿acaso
es eso malo? La simulación del tiempo real, el vamos-vamos-vamos
de un ritmo sintético e intenso. Algunas cosas parecen
inevitables pero gratuitas; otras son absolutas sorpresas que
parecen totalmente razonables y a la vez absolutamente
bueno,
estúpidas.
Un hombre con una aspiradora la utiliza para absorberse a sí
mismo. Un borracho con una botella en plena calle se asegura de
que, una vez se ha bebido su contenido, se rompa
en pedazos.
Una vieja pareja de casados que no se llevan muy bien acaban descubriendo
que son homosexuales. Unos camareros que suben unas escaleras
con bandejas acaban dando bandazos como
bueno, como si fueran
dibujos cómicos. Aprovecha cualquier oportunidad para sugerir
la fragilidad y/o vulgaridad de todo lo que existe
en esta vida, y hazlo sin que en ningún momento parezca
orquestado con anterioridad...
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Muy pronto en las mejores librerías ]
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