.: Escritos sobre animación :.

- Phil Mulloy
Una apreciación por Richard Meltzer

- Codiciarás a Phil Mulloy:
Por Chris J. Robinson

- Los evocadores films de Vera:
Stephen Dwoskin

- Cal Arts
Maureen Selwood

- Supinfocom:
Entrevista

- El color de la música:
Jorge Hernández

- El antihéroe de mil caras:
Manuel Alvarez

- Shinola:
A. Vilaseca

- Algo se mueve bajo tierra:
Hernán Migoya

- Len Lye, El hombre de Marte:
Roger Horrocks

- Lotte Reiniger: La reina de las sombras:
Fernando de Felipe

- Faith Hubley:
Entrevista

 

<·· Volver :: Animac - Magazine ::

:: Lee sobre animación en artículos en profundidad y dispón de toda la información sobre Animac 2002.

EL COLOR DE LA MÚSICA
por Jorge Hernández

"Mi programa de ordenador es como un piano. Podría seguir usándolo de forma creativa durante el resto de mi vida"
-JOHN WHITNEY, JR. (Youngblood, Gene. Expanded Cinema, 1970)

Personajes caricaturescos sacados de sueños infantiles y seres con rostros que nos hacen guiñar la mirada para demostrarnos a nosotros mismos que no son humanos pasean cada día por Hollywood entre gigantescos tsunamis, bolas de fuego infernal y eternos cúmulos de estrellas desde hace ya unas 3 décadas, sin que jamás les haya tocado la mirada de una cámara de cine.

Pero los inicios de la animación por ordenador son muy anteriores a sus pinitos en el cine. Los primeros gateos se atribuyen a gente que, aparte de su condición de pioneros, es difícil encasillar en categorías tan absolutas como científicos o artistas.

Como ocurre con muchas otras tecnologías, los primeros usos prácticos de la imagen por ordenador fueron militares. El primero fue probablemente un sistema visual de radar defensivo denominado Whirlwind ("torbellino"), desarrollado por Jay Forrester en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y acabado en 1951. Anteriormente, el primer uso realmente práctico de los ordenadores se dio durante la II Guerra Mundial para descubrir los códigos de comunicación Nazi mediante las máquinas de Turing.

Durante esos años John Hale Whitney, que trabajaba en una compañía que en esos momentos desarrollaba aviones de guerra, vio cómo los ordenadores encargados del seguimiento de objetivos de las baterías antiaéreas eran capaces de calcular trayectorias precisas, a las que posteriormente, pensó, se podría aplicar un movimiento guiado suave y milimétrico a cualquier objeto. Así, años después del fin de la guerra compraría excedentes de dichas armas para construirse un artilugio cuyo corazón sería un ordenador analógico, para controlar con él los movimientos de una cámara de cine.

Junto a su hemano James, John tenía ya un largo currículum y muchas películas de animación abstracta, principalmente animando con óleo. Tras un año en París estudiando fotografía y música, rápidamente se decantó por la animación, realizando con James tanto obras personales de imagen real y animación experimental como encargos para televisión en 16 mm.

Pero a partir de mediados de los 50 ambos, y en especial John, dedican su vida a investigar las posibilidades que su nuevo prodigio, y otros que inventaron a lo largo de los años, les permitía en el campo de la animación abstracta y la sincronización de la imagen en movimiento con la música. En 1960 Whitney crea Motion Graphics Inc., dedicada a crear secuencias para películas y secuencias de televisión con el ordenador analógico, el cual mejoraba y al que le añadía nuevos posibles efectos constantemente. John hizo en 1961 Catalog, una especie de película de demostración de los diferentes efectos que a lo largo de los años había ido incluyendo en la máquina. De hecho, una de las pegas que se suele poner a sus obras predigitales es el aspecto heterogéneo y poco coherente de cada pieza, ya que el ordenador con los que las realizaba sufría una constante evolución, modificación y mejoras. En 1966 ayuda a su hermano James a producir Lapis ayudándole con la construcción de su propio ordenador. De la etapa con el ordenador analógico su logro más conocido para el público en general serían quizás los créditos iniciales de la película Vertigo de Alfred Hitchcock (1958), que realizó junto a Saul Bass. Por los efectos que producía se podría decir, rudamente, que la máquina de Whitney era un caleidoscopio muy sofisticado. Hijo de su tiempo, y hasta cierto punto un poco profeta también, sus obras recuerdan en gran medida al Op Art de mediados de los sesenta y el expresionismo abstracto del que éste provenía...

[ Muy pronto en las mejores librerías ]