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EL COLOR DE LA MÚSICA
por Jorge Hernández
"Mi programa de ordenador es como un piano. Podría
seguir usándolo de forma creativa durante el resto de mi
vida"
-JOHN WHITNEY, JR. (Youngblood, Gene. Expanded Cinema, 1970)
Personajes caricaturescos sacados de sueños infantiles
y seres con rostros que nos hacen guiñar la mirada para
demostrarnos a nosotros mismos que no son humanos pasean cada
día por Hollywood entre gigantescos tsunamis, bolas de
fuego infernal y eternos cúmulos de estrellas desde hace
ya unas 3 décadas, sin que jamás les haya tocado
la mirada de una cámara de cine.
Pero los inicios de la animación por ordenador son muy
anteriores a sus pinitos en el cine. Los primeros gateos se atribuyen
a gente que, aparte de su condición de pioneros, es difícil
encasillar en categorías tan absolutas como científicos
o artistas.
Como ocurre con muchas otras tecnologías, los primeros
usos prácticos de la imagen por ordenador fueron militares.
El primero fue probablemente un sistema visual de radar defensivo
denominado Whirlwind ("torbellino"), desarrollado por
Jay Forrester en el Massachusetts Institute of Technology (MIT)
y acabado en 1951. Anteriormente, el primer uso realmente práctico
de los ordenadores se dio durante la II Guerra Mundial para descubrir
los códigos de comunicación Nazi mediante las máquinas
de Turing.
Durante esos años John Hale Whitney, que trabajaba en una
compañía que en esos momentos desarrollaba aviones
de guerra, vio cómo los ordenadores encargados del seguimiento
de objetivos de las baterías antiaéreas eran capaces
de calcular trayectorias precisas, a las que posteriormente, pensó,
se podría aplicar un movimiento guiado suave y milimétrico
a cualquier objeto. Así, años después del
fin de la guerra compraría excedentes de dichas armas para
construirse un artilugio cuyo corazón sería un ordenador
analógico, para controlar con él los movimientos
de una cámara de cine.
Junto a su hemano James, John tenía ya un largo currículum
y muchas películas de animación abstracta, principalmente
animando con óleo. Tras un año en París estudiando
fotografía y música, rápidamente se decantó
por la animación, realizando con James tanto obras personales
de imagen real y animación experimental como encargos para
televisión en 16 mm.
Pero a partir de mediados de los 50 ambos, y en especial John,
dedican su vida a investigar las posibilidades que su nuevo prodigio,
y otros que inventaron a lo largo de los años, les permitía
en el campo de la animación abstracta y la sincronización
de la imagen en movimiento con la música. En 1960 Whitney
crea Motion Graphics Inc., dedicada a crear secuencias para películas
y secuencias de televisión con el ordenador analógico,
el cual mejoraba y al que le añadía nuevos posibles
efectos constantemente. John hizo en 1961 Catalog, una especie
de película de demostración de los diferentes efectos
que a lo largo de los años había ido incluyendo
en la máquina. De hecho, una de las pegas que se suele
poner a sus obras predigitales es el aspecto heterogéneo
y poco coherente de cada pieza, ya que el ordenador con los que
las realizaba sufría una constante evolución, modificación
y mejoras. En 1966 ayuda a su hermano James a producir Lapis ayudándole
con la construcción de su propio ordenador. De la etapa
con el ordenador analógico su logro más conocido
para el público en general serían quizás
los créditos iniciales de la película Vertigo de
Alfred Hitchcock (1958), que realizó junto a Saul Bass.
Por los efectos que producía se podría decir, rudamente,
que la máquina de Whitney era un caleidoscopio muy sofisticado.
Hijo de su tiempo, y hasta cierto punto un poco profeta también,
sus obras recuerdan en gran medida al Op Art de mediados de los
sesenta y el expresionismo abstracto del que éste provenía...
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